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VOLVER A LO BASICO

VOLVER A LO BASICO, ES UNA FILOSOFIA PROPIA DE VIDA DONDE SE INVITA AL LECTOR A RECONOCER DESDE LO MAS PEQUEÑO HASTA LO MAS GRANDE, ENTENDER QUE TODO ELEMENTO NATURAL ESTA DOTADO DE ESPIRITU

JOAN SEBASTIAN ANDRIOLI

VOLVER A LO BASICO ES VOLVER A DONDE TODO COMENZO

jueves, 21 de enero de 2016

LO QUE GRITA LA AUTOESTIMA LO CALLA EL EGO

Navegando en el mar de la cotidianidad veo las miles de máscaras que adornan los diferentes egos y personalidades que circulan en las calles de esta embrollada sociedad, como si de pronto la vida por medio de su curso natural hiciera una fiesta haciendo tributo a la diversidad cultural.

Es natural que una sociedad superpoblada tienda a perder  su propia identidad, lo que no es natural es que esta  misma sociedad  en la individualidad  se desconozca así misma. El tan frecuente mal hábito de “Usted no sabe quién soy yo” es tan solo un perfecto ejemplo evidenciador de esa necesidad absurda de ser recordados y reconocidos tras haber hecho algo indebido, esa carencia de atención  es tan solo el manifiesto de que  tan vacíos están nuestros egos.

Cuando se hace referencia al ego siempre se tiende a confundir con la autoestima, pero lo cierto del caso es que estos dos elementos no andan en la misma frecuencia ni siquiera colindan  en la misma órbita. José Vicente Bonet, psicólogo de la  Universidad de Granada España define la autoestima   como el conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamientos dirigidos hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y de nuestro carácter. En otras palabras, es el juicio que hacemos sobre nosotros mismos. Ahora bien,  a diferencia de la autoestima el ego es la instancia psíquica por la cual el individuo se reconoce como “yo” y es consciente de su propia identidad.

En el transcurso de nuestras vidas es natural encontrar personas que en su carácter pretenderán demostrar tener una personalidad triunfadora, pero lo cierto del caso es que esta necesidad  es tan solo el manifiesto de muchas carencias. Estas personas se reconocen fácilmente debido a que siempre hablan de ellas mismas, se jactan de sus triunfos en cualquier oportunidad y nunca reconocen sus caídas sino que dejan caer la culpabilidad de sus fallas en otros.  Otro gran síntoma del ego es esa errónea conectividad entre la vulnerabilidad y la debilidad, suelen sentirse vulnerables y humillados ante cualquier caída o error y es por esta razón que  empiezan a edificar sus propios muros imaginarios donde arman una fachada llena fantasías con cimientos llenos de falacias.


Aparentemente mantener un equilibrio sólido entre ego y autoestima resulta ser un acto bastante complicado. Sin embargo aprehender una actitud humilde podría ser un buen comienzo  para tener una autoestima saludable, ya que reconocer nuestras virtudes y nuestros defectos abren el camino no solo a una autoestima alta y sana sino que también abre la puerta para llegar a una inteligencia emocional.

lunes, 7 de septiembre de 2015

5 COSAS SOBRE LA RISA




Siempre he cuestionado sobre el espíritu de la risa, siempre tan travieso, algunas veces apropiado y otra veces inoportuno. Es la risa, esa enigmática y mística energía que llega tan repentina como el azar y la suerte, tan seductora y tan aclamada en los momentos de tensión que se podría decir muy seguramente que es tan justa como Dios ya que no discrimina y no distingue clase social o racial, llega sin llamado alguno como si fuese un mensaje divino.

Si tuviésemos la oportunidad de retratar la risa muy seguramente coincidiríamos en que esta sería una niña inquieta  de alma alegre vestida de mil colores sin tonos oscuros llena de luminosidad  y que probablemente estaría sentada al lado de la diosa de la justicia.

La risa es esa vibración entre el alma y el corazón que se sincroniza con la divinidad, es un soplido regocijante de Dios que estremece al cuerpo. Considero que la especie humana debería dejarse seducir más a menudo por el espíritu demente y vehemente de la risa ya que de esta forma ahuyentaríamos la ira, el rencor y otros tantos males que acechan al alma.

Con tanta problemática social resultaría bastante idóneo reír más y odiar menos, pero lo cierto del caso es que no nos educaron para reír con libertad y es que en esta sociedad  es más aceptado el llanto y la tristeza antes que la misma risa. Supongamos que estamos en la calle y de repente recordamos algo que nos causó gracia, automáticamente estaríamos a punto de reír frenéticamente a carcajadas pero luego recordamos que dentro de las conductas sociales no está bien visto reír solo, ya que esto denotaría algún tipo de demencia o alguna especie de esquizofrenia, lo cual resultaría vergonzoso porque ante los desconocidos siempre se va  a pretender aparentar bienestar y cordura.

Mi sincera intención es invitar a las personas a reír con mucha más libertad y menos pudor, reír desenfrenadamente sin importar el tono o el sonido y es por eso que desglosaré  cinco cosas que muy probablemente no se conocen sobre la risa:

1. Las relaciones afectivas duran mas cuando hay risas de por medio


La risa hace parte de las emociones, es una expresión honesta de felicidad y de alegría. Es por esto que en medio de una relación no hay mejor  muestra de lealtad y de honestidad que la risa. La universidad de Berkeley California reunió distintas parejas y les pidieron que hablaran sobre los aspectos más desagradables de su media naranja, solo las que reían más demostraron satisfacción total en su relación.

2. Los animales también ríen.

No solo la especie humana tiene la virtud de reír, pues resulta que esta maravillosa habilidad se comparte también con otras especies como las ratas los chimpancés y los perros. Aunque suene increíble las ratas también pueden reír, inclusive es parte de su convivencia ya que la rata más risueña es la que se encuentra más rodeada por las de su misma especie, esto mismo sucede con la especie humana ya que las personas alegres son las que viven más rodeadas y son las que más tienen amigos.

3. Las risas afianzan amistades.

Siempre se ha pensado que el objeto de la risa es el chiste, pero lo verdaderamente cierto es que esto no es cuestión de objeto sino de sujeto. Cuando existe fraternidad en medio del chiste es mucho más probable estallar en carcajadas, esto se da gracias a que la risa es tan solo un sistema comunicativo de  la empatía y la simpatía  por lo tanto es un comportamiento social para expresar lo que nos gusta y lo que comprendemos.

4. La risa es salud.

Según un estudio presentado en una conferencia “Experimental Biology” la risa presenta los mismos beneficios que la meditación, por lo tanto brinda beneficios para la salud mental y del cuerpo reduciendo el riesgo de enfermedades en el sistema nervioso, sanguíneo y respiratorio.

5. la risa como analgésico.

En un artículo científico de la universidad de Oxford se declaró que la risa aumenta el umbral del dolor, se descubrió que los participantes que rieron fueron los que pudieron soportar un poco más el dolor de la práctica, esto se debe gracias a que las endorfinas actúan como analgésicos que disminuyen la intensidad del dolor.

Con estas 5 ideas los invito a que rían con total libertad y con total felicidad, no se preocupen  por el número de calzas dentales que tengan, no se pregunten si el momento es el adecuado, tampoco se dejen llevar por tanto decoro, simplemente rían con confianza y con sinceridad ya que esta es la herramienta  más eficaz para ahuyentar  todos los males y como dice aquel escritor famoso:

“La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final”.
Oscar Wilde


Hay que recordar siempre que la risa es el alimento del alma y que un día sin reír es un día perdido.

viernes, 14 de agosto de 2015

UN GPS PARA ENCONTRAR LA FELICIDAD


En esa dicotomía del pensamiento iba yo adentrándome a mi propio mundo interno, a ese mismo mundo de reflexión vital donde la conciencia mueve su péndulo entre el bien y el mal.
Pues así iba yo, resumiendo mentalmente en mi momento de reposo los últimos acontecimientos de mi vida  con la inacabada necesidad de no dejar escapar ninguna idea o pensamiento en el sifón del olvido. Todo esto mientras retumbaba en mi mente con el sonido compacto del eco enjuiciador aquella pregunta formulada por un estimado camarada de la vida:

¿Usted qué espera de la vida para llegar a ser feliz?

Naturalmente al momento de responder recité la respuesta con la mecánica propia de un discurso forzoso y repetitivo (tal vez propia de un concurso de belleza)

“Para ser feliz solo necesito de salud dinero y amor”

Evidentemente mi respuesta no fue nada persuasiva ni tanto para él ni para mí mismo, y es por esto que mi perturbación ese día desbordó mis pensamientos ya que nunca había construido mi propio método para llegar a ser feliz y lo más preocupante del asunto es que ni siquiera tenía mi propio mapa para llegar a la felicidad.

Honestamente considero que todos los seres humanos tenemos la felicidad a nuestra disposición, la diferencia radica en que cada uno desde su propia perspectiva la puede apreciar de una manera diferente. Por lo menos en mi caso particular crecí con ese paradigma básico de que la felicidad requiere de tres elementos fundamentales y esenciales como el dinero el amor y la salud, idea que hoy encuentro bastante curiosa ya que de esta forma afirmaríamos que la felicidad es tan solo un golpe de suerte que llega sin avisar, conozco ricos que han muerto  de maneras lamentables por enfermedades que el dinero no pudo tratar, conozco personas que han encontrado la felicidad sin llegar a la opulencia y sin llegar a tener lujos. Si esto es así ¿Entonces cuál sería la medida perfecta o cual sería el equilibrio perfecto entre estos tres elementos? Opino que no existe mezcla exacta entre el amor, la salud y el dinero ya que la felicidad es una cuestión interna de la inmanencia humana y por lo tanto es una decisión de vida y no un golpe de suerte dado por la ruleta mágica de la vida.

Actualmente vivimos en una sociedad que adoctrina al fracaso y a la desgracia, nunca fuimos educados para ser felices y mucho menos nos enseñaron cómo ser libres, simplemente nos instalaron un chip donde codificaron una información totalmente ajena a la libertad y que nos obliga a cumplir con rigorismo absurdo unos patrones requeridos para coexistir en esta sociedad: Se nace para morir, se crece para ser esclavo, se reproduce por error y se muere con intranquilidad.

Cada vez somos más esclavos, estamos condenados a vivir en el vicio y en el consumismo. Las nuevas tecnologías ahora ya no son una herramienta útil para el hombre sino que ahora es el hombre una herramienta útil para estas,  haciendo que este mismo sea domado por sus propias creaciones,  todo esto se puede evidenciar con las redes sociales las cuales han dado paso a un evidente narcisismo irracional entre las personas. Es muy común ver en las redes  sociales personas que presumen en sus fotos de  tener una vida llena de fortuna, declaran en sus estados ser completamente felices y se jactan de tener una vida completa de éxitos, pero lo único cierto es que  la vida tiene una puerta que separa muy bien la realidad de la fantasía y a puertas cerradas estas personas son completamente infelices y son todo lo opuesto de lo que aparentan ser. La felicidad no viene en píldoras y mucho menos tiene genéricos con efecto placebo  pues ya lo decía aquel célebre escritor estadounidense.

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos. Henry Van Dyke

Encuentro que la única forma para romper estas cadenas opresoras es la autodeterminación de ser feliz, cada persona desde su interior encuentra su propio mapa para llegar a conquistar la dicha, donde la suma de pequeños acontecimientos resultan siendo los enormes pasos para disfrutar la felicidad y conquistar la meta. Ahora, viendo detalladamente mí propia ruta a la felicidad, decido eliminar todos los obstáculos que mi propia conciencia flagelante pueda plantar en mi camino y determino que la respuesta y la clave a la felicidad está  en mi voluntad y en mi  autonomía.

sábado, 25 de julio de 2015

LA ÚLTIMA HOJA DEL OTOÑO

Bajo el mismo árbol donde había prometido amor eterno se encontraba él, solo y meditabundo, supeditado a la espera mientras pensaba en lo fluctuante que es la vida; pensaba en la vigorosidad de la juventud y en la fragilidad de la vejez. Pues ya no era el mismo de hace 50 años, su cara estaba totalmente llena de pliegues de piel, algunas manchas en su rostro y vello facial donde no había antes. Pero aun así era necio y terco, seguía aferrado a la idea de volver a ver aquella sonrisa, la misma sonrisa promotora de sus fantasías y de sus ilusiones, la que se disipó en la bruma dejándolo de un momento a otro instalado en la soledad y en la tristeza. 

Ahora se sentía aprisionado en su propio mar de lamentos y para él no existen palabras para describir el desahuciante sentimiento de pérdida que lo desgarraba por dentro, se resistía a la idea de no poder verla de nuevo y como resultaba más sencillo dejarse llevar por la ensoñación, que vivir la cruel realidad, dejaba dar rienda suelta a su imaginación abrazado a la esperanza de verla una vez más sentada a su lado bajo aquel árbol. 

Los recuerdos se colaban en los entresijos de su mente mientras tomaban el control de sus emociones, revivió los encuentros amorosos junto a ella bajo ese mismo árbol, sintió en su rostro la reconfortante brisa del otoño mientras sentía correr por su cuerpo la cálida sensación del amor. De repente, tuvo la certeza de que era ella quien movía su mundo, era ella su eje central, su hilo conector con el universo, su polo a tierra y su gravedad. Ya sin ella nada tenía sentido. Sus dolencias y sus enfermedades comenzaron a acecharlo, su vitalidad se esfumó tras ella como si de un momento a otro le cortaran los hilos de la vida y le dejasen caer en el precipicio de la muerte.

Cansado de ese vaivén que lo llevaba de la euforia a la melancolía, exhausto de ese torbellino de emociones, se abandonó a su suerte y se dispuso a llamar a la muerte, y le exigió piedad. Sintió por fin el susurro del eterno descanso, abrió sus brazos y se dejó abrazar por ella. Y fue ahí, bajo el mismo árbol en el que una vez prometió amor eterno, donde sucumbió ante la espera y se entregó al deceso. Y fue así como cayó la última hoja del otoño.


miércoles, 1 de julio de 2015

MONÓLOGO DE UN ALMA ANDARIEGA

Tal vez llevo esperando muchos años, quizás siglos y milenios. He navegado por este mundo con  diversos cuerpos, he sido fiel espectador entre la vida y la muerte, he llorado con distintos ojos y he reído con total felicidad. Pero aquí estoy, sumergido en la incertidumbre sin saber quién soy, involucrado en la perplejidad de la existencia con la inquietante necesidad de encontrar el complemento de mi alma.


He deambulado por muchos mundos, he cruzado fronteras, he andado por mares, conozco distintas dimensiones. Pero aquí estoy, sin brújula y  sin horizonte alguno sin la certeza de pisar un suelo.

He conocido el amor en la fraternidad, he sido padre, he sido hijo y también  hermano. Puedo decir que conozco más almas que cuerpos en esta vida terrenal. Pero aquí estoy, sumergido en mi propia soledad abrazando a la melancolía.

He vivido y he muerto numerosas veces. He visto la  luz en la oscuridad así como también he visto  el lado oscuro de la luz, conozco el deceso y conozco la vida. Pero aquí estoy, condenado a transmutar hasta encontrarme.

He volado sin necesidad de alas, he sido amigo del viento. Soy fuego cuando tengo hambre y soy agua cuando tengo sed. Conozco la opulencia en la riqueza así como también conozco  la escasez en la pobreza. Pero aquí estoy,  con mi cuerpo inerte y mortal viviendo en lo recóndito del universo.

He sido feliz y también infeliz, he llorado hasta carcomer el alma, he reído con el glorioso regocijo de un soplo de Dios. Conozco la brisa fresca del amor así como también conozco el desahuciante abismo del miedo. Pero aquí estoy, aferrado a la esperanza, sometido a la vida y con los ojos vendados.

Pero luego te vi nacer y me inyectaste de vida nuevamente, le diste de beber a esta alma tan sedienta, dotaste de luz y color  a mis propias sombras, fuiste el milagro divino para este espíritu  bohemio y transeúnte. Pero heme aquí, reencarnando eternamente para poder verte nacer y poder encontrar por fin la razón de mí ser.  Soy consciente de que la espera fue larga, pero mi prolongado y constante paso por este mundo solo se debe a este encuentro entre tu alma y la mía.


martes, 23 de junio de 2015

ES MAS FÁCIL SER FEO QUE BONITO

Volviendo a ese castrante hábito de la rutina, me disponía a levantarme de la reconfortante cama con la irrisoria necesidad de vivir la realidad dejando en mi almohada todos mis sueños, mis frustraciones y mis pesadillas. A pesar de haber sometido a mi cuerpo a un estado de letargia profunda notaba lo débil y pesado que estaba esa mañana y al asomarme al espejo veía como mi reflejo me escupía en la cara  toda la verdad: tenía la cabeza más despoblada que antes, nuevos  pliegues de piel, un aumento de kilos y un descuido catastrófico en mi fisionomía.


El impacto ante el hallazgo de esta noticia fue fulminante, es increíble como en cuestión de segundos podemos pisotear y apuñalar a nuestra autoestima. Conocerse a uno mismo es una tarea extenuante y complicada como para que en tan solo un instante cuestionemos y devaluemos nuestro ser  solamente para cumplir con absurdo rigorismo un patrón de belleza que alguien por medio de su absurda creatividad estableció. Cada vez somos más esclavos de la belleza y cada vez somos menos felices, la vanidad nos  ha conducido a una esclavitud perpetua sometida al daño psicológico, moral y físico ¿En qué momento decidimos cambiar a la fastuosa libertad por la infame vanidad?

Aceptar nuestro reflejo no es un acto valeroso, tampoco es un acto de pasividad conformista, es simplemente una manifestación de amor propio donde se confirma la comodidad que siente nuestra alma en nuestro propio cuerpo terrenal. Considero que es necesario aceptar la diversidad que hay en la belleza pues ya lo decía aquel filósofo chino:

“Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla”
Confucio
Seremos siempre libres en la medida en que aprendamos a desligarnos de todo el peso  de la tan funesta vanidad,  porque si se piensa bien  la vanidad es un eufemismo de la belleza y si se le pone cara seguramente sería un monstruo  terrorífico capaz de causar dolor e inclusive capaz de  llevar a la muerte.

Pienso que definitivamente es mucho más sencillo aceptar la diversidad anatómica  y contemplar la belleza que hay en ella, no necesariamente hay que llegar al descuido personal para evadir la vanidad, se puede amar a sí mismo sin necesidad de nutrir al ego. Es muy importante cuidar, respetar y amar nuestro cuerpo, recordemos que este es nuestro vehículo por el cual nuestra alma navega en esta vida terrenal, sin embargo no es nada beneficioso caer en la apresante superficialidad que muy seguramente nos conducirá a ese círculo vicioso  del envanecimiento.


Hoy, decido liberarme de mis propios juicios, decido dar el grito de mi propia independencia para desligarme de mis propios fantasmas. Hoy, decido aceptar  con bastante honorabilidad y gallardía lo que los años y la gravedad puedan traer a mi cuerpo, así como también decido aceptar con bastante humildad toda la sabiduría y las virtudes  que el sendero de la vida me ha brindado hasta ahora. Hoy confirmo el confort y la estabilidad que puede brindar la emancipación de la caprichosa vanidad.

sábado, 6 de junio de 2015

HE IS JUST NOT THAT INTO YOU (a él no le gustas tanto)


Iba yo sumergido en ese subuniverso cultural, en ese colectivo  de voluntades distantes donde la profunda idea de lo ajeno toma poder sobre la mente de cada uno de sus tripulantes, iba montado en aquel vehículo donde la vida del mundo real se comprime en un solo espacio y se exterioriza a través de una ventana. Montado en aquel bus, detallaba yo la analogía que hay entre ese espacio y la sociedad, es como si la vida fuera un vagón donde todos su tripulantes  comparten un camino pero con diferente punto de llegada.

Sentado en ese  espacio observaba como dos mujeres jóvenes de unos 25 y 26 años de edad se sentaban en las sillas posteriores a mí, era bastante evidente el hecho de que eran mujeres trabajadoras y que de alguna forma habían sido golpeadas por la vida. Entre quejidos y lamentos fue muy poco lo que podía escuchar, no era muy claro el mensaje, pero lo poco que escuche de la conversación de estas dos mujeres  me asombró lo suficiente como para no querer escuchar más.

-debería perdonarlo, de todas formas usted lo buscó, y  si él le pegó fue porque usted misma lo provocó
- yo no provoqué nada, solamente le dije que me tenía que quedar más tiempo en el trabajo y se puso como loco y cuando menos pienso está encima mío pegándome yo lo único que hice  fue rasguñarle la cara para apartarlo y me tuve que salir corriendo para donde mi tía.
-usted no puede dejar que eso quede así, ese man habló con su mamá y le pidió el favor de que la hiciera volver a la casa  y que está muy arrepentido, ese man la quiere mucho y vea que hombres así ya no se consiguen
-usted sabe que yo también lo quiero mucho y pues yo si lo voy a perdonar pero más adelante, es solo para que el aprenda que eso no lo puede volver a hacer pero usted sabe que yo sin ese man me muero.


Fue tanta la conmoción que esta conversación causó en mí  que me obligó a cuestionar sobre el peyorativo concepto que nuestra sociedad ha tenido sobre el amor y peor aún la opresión que está viviendo la mujer gracias a su propia permisividad.

No se puede querer a quien maltrata, no hay que confundir los sentimientos; una cosa es la sumisión y el apego, otra cosa muy diferente es el amor. Bien parece como si las telenovelas lograran su objetivo principal  el cual es alterar  el concepto de amor y convertirlo en opresión, sumisión, control y apego. Por largos años hemos sido adoctrinados por una televisión que  ha marcado en nuestras mentes un erróneo concepto del amor. “Entre más grande sea la sumisión, más bonita es la relación” esa es la premisa mayor de cualquier persona que es dependiente   afectivamente y al parecer ha sido infundida por una mala información, no sé en qué momento empezamos a dejar nuestras vidas en manos de opresores, como si las heridas y el dolor fueran el incentivo idóneo para prolongar el amor. Recordemos siempre que el amor verdadero va mucho más allá de cualquier despotismo, el amor es libertad, pues ya lo decía el gran  maestro espiritual indio:

"SI EL AMOR NO TE ESTÁ BRINDANDO LIBERTAD, ENTONCES NO ES AMOR"
Osho

Ahora en el caso de estas mujeres el asunto termina siendo aún más grave, porque fuera de la dependencia afectiva también hay otra patente de apego que es esa docilidad que las mujeres están teniendo. Hoy en día son millones de mujeres las que están siendo sometidas al maltrato físico. El síndrome del hombre maltratador es una enfermedad crónica, siempre es la misma situación: agrede a su víctima, se arrepiente, ofrece disculpas y vuelve y reincide en la agresión. Lo verdaderamente preocupante no es su reincidencia, lo grave del asunto es que cuando lo hace es cada vez más violento y con bastante creatividad ofrece disculpas y persuade a su víctima.

Mi llamado es a todas las mujeres, a todas aquellas que han sido víctimas de maltrato físico y psicológico. No permitan que los abusadores tengan poder sobre ustedes, no se conviertan en mujeres de chancla y shorts que se suben a los buses con su rostro lastimado y que justifican su opresión y  agresión  por la confusa idea de amor hacia su propio autócrata.  DENUNCIEN!!!!!!